
Historia y Arte: Tony Daniel.
Bruce Wayne se ha ido, tras sufrir una complicada “muerte”, y ni siquiera tuvo tiempo de reunir a sus amigos a su alrededor, cubrirse los ojos y girar con un dedo apuntando al frente para elegir al que continuarÃa con su legado. ¿Asà que cual es la solución? ¡Una mini serie! Gracias a Dios, sólo de tres números.
Y esta es una serie importante, supongo, porque de lo contrario simplemente le pudieron pasar el manto a Dick, el candidato más obvio y capaz, y seguir con la historia, asà que ¿quién se encargará de escribir esta difÃcil transición? Tony Daniel, quién se encarga tanto de la historia como del arte.
¿Y qué tal lo hace? Pues suficientemente bien. Se que este no es realmente el debut de Daniel como escritor, aunque honestamente no recuerdo haber leÃdo nada suyo anteriormente, asà que no voy a achacar las deficiencias del guión a su poca experiencia, sólo a él. La forma en que Daniel aborda el problema de establecer el número inicial de Battle for the Cowl es más o menos la siguiente:
Primero establece que Ciudad Gótica se aloca cuando sabe que Batman no la cuida. Esto lo hace al mostrar a la ciudad sumergida en un caos provocado no por súper villanos, sino por bandas criminales, pandillas y criminales amateurs, lo cual resulta muy difÃcil de controlar incluso para la amplia galerÃa del bati-universo. ¿El punto malo? Esta situación se siente demasiado similar a War Games, el evento de hace algunos años y ni siquiera en aquella ocasión funcionó realmente. La amenaza no es tangible. Los retos son muy pequeños para los héroes y aunque sean muchos, no hacen sentir ninguna preocupación por que puedan ser solventados.

¿Asà que como se resuelve esto? Aumentando el reto. Daniel lo hace trayendo de vuelta a Black Mask, quién fuera el último jefe criminal supremo de Ciudad Gótica tras los eventos de War Games (sÃ, otra referencia a esa serie) y quién fuera visto por última vez muerto a manos de Catwoman. Si este es un nuevo Black Mask o el mismo espero que sea aclarado, aunque espero que no borren retroactivamente su muerte, dado que fue un elemento muy importante que redefinió al personaje de Catwoman post Infinite Crisis y, aunque el éxito de ese esfuerzo por mostrarla de nuevo con un lado oscuro y villanesco es cuestionable, prefirirÃa que se mantuviera asÃ.
En el lado de los héroes la mayorÃa de la acción es narrada por Tim Drake, quién sigue los pasos de un misterioso y violento Batman que ha dejado pistas de su existencia por todos lados, asà como su lucha por convencer a Dick de la necesidad de escoger al siguiente Batman. El diálogo interno de Tim sirve como la principal narrativa que guÃa al libro, pero por momentos es bastante extraña y truncada, por lo cual a veces necesitaba re leer lo mismo para entender de qué diablos estaba hablando el chiquillo. El personaje de Tim se siente básicamente igual que al visto en su serie regular, a diferencia de Nightwing quien a penas dice un par de palabras.
Ningún héroe logra tener un momento emocionante o intrigante que acapare la atención del espectador y si bien Daniel no los utiliza mal, tampoco parece atreverse a explotar sus personalidades, tal vez por cuestión de tiempo, tal vez por cuestión de narrativa. El único personaje que parece completamente fuera de lugar es Damian, quién tiene una actitud bastante distinta de las últimas veces que lo hemos visto, temeroso de todo. Damian es un chico, cierto, y no es imposible asustarlo, pero hacerlo dudar de una batalla me parece demasiado.

En general el número hace su trabajo y no mucho más, mientras trata de convencernos sin efecto de que cualquier personaje podrÃa ser el nuevo Batman. La verdad es que no hay mucho de donde escoger (es decir, nadie espera que el elegido sea una chica) y cualquiera de las pocas opciones es viable de una forma u otra.
Daniel arranca con un número poco emocionante que promete una sorpresa poco sorpresiva, asà que creo que tendrá un camino muy difÃcil que recorrer con esta serie, aunque si se mantiene en el mismo nivel de este ejemplar será simplemente, en el peor de los casos, una serie pasable sin ser terrible.
Excepto por los dÃalogos “chistosos”. Esos sà que fueron malos.







Por ahi anda circulando la teoria de que el nuevo bamtna (el de Morrison) sera Tim… y creo que esta serie o por lo menos este numero lo hace un tanto OBVIO…
Bien dicho Sr. Brillante, aunque supongo que eso se puede excusar diciendo que Dick ha madurado o cambiado de opinión desde entonces. Igual es pura especulación porque durante este número Dick estuvo más bien recluido tanto para sus amigos como para nosotros los lectores. Tendremos que esperar a ver si alguno de los otros dos ejemplares lo ponen al frente para que explique mejor sus motivos.
Concuerdo con thedwarf, el sentimiento noventero es innegable, aunque no por eso no es entretenido. Pero aún más extraño que la forma de actuar de Damian, es el uso de Dick, no queriendo tomar el manto y ni siquiera considerando que sea necesario un batman, y que aunque DC no se distingue por usar bien la continuidad siquiera en la forma de pensar de sus personajes, es completamente opuesto a lo que piensa Nightwing durante todo Knightfall.
Noventerismo puro, desfile de villanos y heroes sin ton ni son en una historia generica cuyo mayor fin es entretener y vender… Pero, LO HACE MEJOR QUE LOEB XD
El numero me parecio entretenido, generico sin nada reseñable, exepto el recurrente pensamiento de que los NOVENTERISMOS no son lo que hacen malo un comic, si no el guionista que los usa… y teniendo en cuenta que la experiencia de daniel no es tan larga como la de gente como loeb o kirtman… bueno, por lo menos escribe mejor que ellos XD.